Fin de este blog: Ejercitar la expresión de ideas de cualquier tipo sobre el trivial acontecer de mis días. Disponer de un medio más digno para criticar, sea justamente o no, a mis próximos.Conquistar espacios y preparar la entrada de gente que quiera expresar con maestria.

26 de agosto de 2006

"Booteando"

Después de tanta divagacion y falta de decisión, me decidi a publicar en este blog.
Los motivos son mas o menos urgentes, dado lo que esta en franco peligro: La calidad de la expresión de mi oralidad tanto escrita, como verbal.
¿Que hará que necesitemos constante ejercicio para mantenernos en forma? "Nuestra misma naturaleza de vida, de renovación y ciclos permanentes", dicho de una manera. Dicho de otra, "lo que no se usa se pierde".
Tanta groseria, tanta mala palabra por la mierda. Que la guea de
"alo, con la casa de la cultura?
-Si conchatumadre
"
y un larga lista de coprolalias cantadas o escritas.

  • Tanto
  • Uso
  • De baratos esquemas
  • Y cuadros conceptuales
  • Deje de comer papilla cuando chico (y no me gustó nunca el nestúm)
y la masifikazin dl xchat y el mail, q hce uso xtensiv de la kntracin d ls idea, cercndols (nq fuese vzko)

La solución esta en el "boteo".
Término informático, proveniente del ingles "to boot", se asocia con la operación que hace el computador cuando es encendido. Por medio de un mecanismo casi mágico, se suministra corriente a la cpu, discos y demas componentes, ademas de ejecutar el "primer codigo". ¿Porque
boot? la palabra se origina en la leyenda del "baron de munchausen", que se levantaba a si mismo agarrandose de las botas, en una suerte de contorsión gimnastica.
Aqui no tenemos un paralelismo con nuestro sistema nervioso, puesto que nos encontramos "always on" (despertamos cuando la formacion reticular da la orden). Pero en el mundo de las ideas claramente sí, que lo "aguanta todo".
Para salir de la "abulia redacional", que en si es un "off", no un dormitar, debemos agarrarnos de los cordones de los zapatos, de las mismas palabras que se repiten, que se repiten y^se repiten y, luego de un mar de forcejeos y tinta gastá, erigirnos nuevamente como dignos representes del buen fraseo.
Esperando que llegue a buen esto, me despido.
Ah! me olvidaba que ya se me murió la caligrafia, por lo tanto tenemos más motivos para botear cuanto antes entonces.