Un tema bastante frecuente entre los que se interesan por las ciencias humanas como epidemiología, sociología, psicología; es la discusión que se da sobre que es la "normalidad”.
La distribución gaussiana, nos dice que algo “normal” es algo ubicado con tendencia a cero desviaciones estándar del promedio de los datos (individuos o fenómenos)
Lamentablemente, cuando hablamos de fenómenos, mas “humanos “que naturales, digamos el coeficiente intelectual (en el libro “The bell curve” se le da una componente gaussiana y racial pero fue duramente vapuleado); el liderazgo (bueno, la democracia la rigen mas pocos que muchos al fin y al cabo) y la mentada “salud”, y para que hablar de salud mental; los argumentos de esta curva con forma de campana no nos bastan. La curtosis y la forma debe tirar más hacia las mayorías dirán ellas mismas, más hacia la elite, ellas responderán. Pero ¿Podemos a partir de una curva generalizar fenómenos tan genuinamente humanos?
Por ejemplo, los criterios de la enfermedad mental es un campo de disputa, puesto que el criterio mas psiquiatrico, amparado por el dsm IV que normaliza y encasilla el mal, versus la psicología más centrada en lo propio del individuo y su propia historia. Pero la experiencia dice que siempre en estos casos es más necesaria una exactitud, aunque la mente sea algo abstracto e incuantificable.
Distinto es este caso, vinculado a la epidemiología, donde enfermedades infectocontagiosas no tan “normales” como el hanta o ebola son tratadas con máxima prioridad por investigadores y estamentos gubernamentales. No se hacen campañas contra el “común” resfrio. Puesto que aquí lo anormal significa muerte, concentra los esfuerzos en salud.
Preferimos pensar, que en la clínica es difícil establecer una normalización o regla general para variados temas, pero necesario es tener en la curvita un referente o patrón base de comparación. La experiencia, siempre condicional mas que normalizadora (de ahí el auge de lo bayesiano hoy), es mejor consejera que un grafico. Con la salvedad esto ultimo que cuando veamos pesos o tallas, o diámetro de cintura, sabremos de inmediato a que acudir.

